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Dr. Andrew Taylor Still
  

La Osteopatía es una terapia manual capaz de tratar eficazmente, de forma suave y no agresiva, diferentes enfermedades entre las que destacan las patologías dolorosas más frecuentes como son las del sistema locomotor: artrosis, contracturas musculares, hernias de disco, tendinitis, tensión muscular, etc.

La Osteopatía es una ciencia y es un arte que busca devolver la movilidad y permitir una libre circulación sanguínea a todas las estructuras donde aquéllas se ven limitadas.

El empleo de manipulaciones articulares viene descrito ya en época del Egipto faraónico. Posteriormente también fueron utilizadas por médicos como Hipócrates (siglo V antes de J.C.), Avicena... llegando a ser más ampliamente desarrollado por el que se considera el padre de la Osteopatía, A.T. Still Virgina, USA, 1829-1917).

Actualmente la Osteopatía dispone de cientos de escuelas repartidas por todo el mundo, algunas de las cuales tienen el rango de universidades. Además, está incluida en el sistema de la Seguridad Social de diversos países de nuestro entorno.

Para que se produzca la enfermedad en nuestro organismo hace falta que, además de un factor externo desencadenante, exista una falta de adaptación o de capacidad de reacción. Es decir, que nuestro cuerpo “se deje enfermar”.

Para que esto no ocurra, es necesario que nuestro organismo y todas sus estructuras (vasos sanguíneos, nervios, músculos, órganos, articulaciones, etc) se encuentren libres de tensiones. Cuando éstas aparecen, se perturban las funciones y nuestro cuerpo pierde esa capacidad global de mantener la salud. La Osteopatía, tras previo diagnóstico, y mediante técnicas manuales suaves, ayuda a devolver a nuestro organismo dicha capacidad natural, y permitir a nuestro organismo a encontrar el equilibrio.

Las técnicas empleadas, realizadas con las manos, producen estiramientos musculares, movilizan articulaciones previamente restringidas y favorecen el drenaje de vísceras congestivas.

Las indicaciones más habituales son: dolor cervical, cefaleas y migrañas, vértigos, dolor en grandes articulaciones (cadera, hombro, rodilla, codo...) , ciática y lumbociática , etc. La Osteopatía permite en la mayor parte de las ocasiones corregir las hernias discales en un tiempo relativamente corto, evitando la cirugía.

Pacientes diagnosticados de enfermedades consideradas en principio como incurables ( artrosis, osteoporosis...) suelen verse claramente beneficiadas con estas técnicas al disminuir las tensiones musculares y mejorar el riego sanguíneo.

Menos conocidas pero igualmente beneficiadas por la osteopatía, son las alteraciones digestivas (acidez, ardor, distensión abdominal...), varices, dismenorreas (reglas dolorosas), etc.

A todo esto hay que añadir que la Osteopatía, realizada correctamente, carece de efectos secundarios y se puede practicar en cualquier tipo de pacientes (ancianos, niños o incluso embarazadas).