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LUMBOCIÁTICA POR HERNIA DISCAL Y SU TRATAMIENTO CON OSTEOPATÍA

        La popularmente denominada “ciática” hace referencia a la compresión del nervio ciático, y los síntomas que ello conlleva.

        Dicho nervio ciático arranca desde la columna lumbar, y sigue su trayecto hasta la parte inferior de la pierna, determinando tanto la actividad motora como la sensitiva de esta región.

        Cuando el nervio es comprimido, se suele manifestar un intenso dolor en todo su trayecto, desde la región lumbar hasta el pie, dando lugar a la denominada lumbociática. Con frecuencia se acompaña también de otras alteraciones de la sensibilidad (hormigueos o parestesias) y de la pérdida de fuerza (paresia).

        La causa más frecuente de la lumbociática es la compresión del nervio debido a una hernia discal.

        El disco es una estructura blanda que actúa como sistema de amortiguación entre una vértebra y la inferior, de forma que no llegan a contactar entre sí. Es como un cojín que permite la movilidad entre una vértebra y otra, pero sin tocarse.

        Cuando se produce una hernia, el disco se desgarra, saliendo parte de él de su sitio, y al desplazarse puede llegar a comprimir al nervio que sale entre vértebra y vértebra, a ambas partes de la columna vertebral.

        Las causas de la herniación del disco pueden ser varias: traumatismos, sobrepeso extremo, sedentarismo, tensiones emocionales… pero todos estos factores se pueden resumir en uno sólo: una hiperpresión. Es decir, un exceso de presión en la zona, que hace que el disco sea comprimido y acaba desgarrándose y herniándose.

        En el momento que aparece el dolor, se añade una contractura muscular importante, que intenta proteger, pero que con frecuencia lo que hace es acabar de incrementar la presión existente previamente, entrando en un círculo vicioso.

        Actualmente, la Osteopatía, en buenas manos, es la técnica más eficaz para eliminar dichas contracturas y permitir la curación natural de la hernia discal, tanto a nivel lumbar como a nivel cervical.

        Entre un 80-90% de las hernias discales y sus consecuencias pueden empezar a remitir de forma considerable en un plazo relativamente corto (pocas semanas), con remisión total de los síntomas a los pocos meses.